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Esclerosis Múltiple ¿Sencilla de diagnosticar?


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Esclerosis Múltiple y sus tipos

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica que afecta al sistema nervioso central, es decir, al cerebro y a la médula espinal. La enfermedad ocurre cuando nuestro sistema inmunológico ataca la cubierta protectora, alrededor de las células, llamada mielina. Cuando una persona tiene una exacerbación o crisis, la mielina es dañada, entonces aparecen las denominadas placas, las que impiden o hacen difícil el envío de los impulsos nerviosos a los músculos y órganos.

La enfermedad es generalmente diagnosticada en personas entre los veinte y cuarenta años de edad, aunque, eventualmente, puede presentarse antes y después de éstas, es decir, entre los quince y cincuenta años. La EM es más común entre mujeres que en hombres.

LA FIGURA MUESTRA QUÉ SUCEDE CUANDO LA MIELINA EMPIEZA A DAÑARSE. POR ESO ES QUE LA TRANSFERENCIA DE LOS IMPULSOS NERVIOSOS, A TRAVÉS DE LOS AXONES, SE VE AFECTADA.

 La Esclerosis Múltiple (EM) es difícil de diagnosticar porque la forma en que se presenta puede confundirse con otras enfermedades; sin embargo, los síntomas más frecuentes que nos alertan sobre ella son: 

Hormigueo. Entumecimiento. Habla inarticulada. Visión borrosa o doble. Debilidad muscular.  Deficiencias en la coordinación.  Fatiga inusual.  Rigidez muscular o espasticidad.  Problemas en la vejiga o de la actividad digestivo-intestinal.

Todos estos síntomas pueden darse en diversas combinaciones,  desaparecen, reaparecen y  varían en intensidad desde los muy leves a los más agudos.  

Tipos de  EM

Como sabemos el curso de la enfermedad es muy lento, en otros casos este puede ser rápido llevando a la persona a la discapacidad. Hasta hace poco tiempo sólo se hablaba de cuatro tipos de EM. Actualmente, la clasificación ha cambiado y ya se habla de seis categorías.

 1.     Esclerosis Benigna (EB): Las personas presentan muy pocas exacerbaciones o crisis; sus síntomas son leves. En general, se logran recuperar completamente y la enfermedad nunca progresa más allá de mínimos grados de discapacidad. Cerca del 10% de las personas que desarrollan la enfermedad presentan este tipo.

          

2.     Esclerosis de Recaídas y Recuperaciones o Remitente-Recurrente (ERR): Las personas experimentan exacerbaciones o crisis (daño en la mielina) y se recuperan parcial o totalmente. Un 10% a 20% de las personas con ERR desarrolla una progresión de la enfermedad después de algunos años;  más del 50%, después de diez años aproximadamente.

          

3.     Esclerosis Progresiva Secundaria (EPS): La mayor parte de las personas empiezan como remitente-recurrente, pero empeoran con exacerbaciones o crisis y sin sufrir éstas. El presente tipo de EM se caracteriza por exacerbaciones que no culminan con una recuperación total; las secuelas de las mismas se acumulan y aumentan la discapacidad. La EM progresiva secundaria es una forma  crónica, progresiva de la enfermedad en la que a diferencia de la remitente – recurrente, con recuperación de daño, no hay periodos verdaderos de remisión, sólo periodos de descanso en la duración de las exacerbaciones sin que la recuperación verdadera de se dé, aunque eventualmente puede haber mejora de menor importancia de algunas secuelas.

          

4.     Esclerosis Progresiva Primaria (EPP): Las personas con este tipo de EM continuamente se deterioran, ya sea con exacerbaciones visibles o sin ellas. En este caso no es posible recuperarse de las secuelas ocasionadas. Este tipo de EM es raro y sólo un porcentaje mínimo de personas llega a desarrollarlo. Puede haber periodos temporales cuando la enfermedad parece estar nivelada o estable; no obstante el curso de la enfermedad es una declinación continua desde el principio. La recuperación es muy discreta o puede que no la haya en ningún momento.

    

Es imposible predecir el curso que la EM seguirá en cada persona, aunque los cinco primeros años permiten saber cómo se desarrollará.

Un gran porcentaje de personas con EM, el 45% aproximadamente, no se ve severamente afectado y vive de manera normal y productiva.

Existe otro grupo de personas, aproximadamente el 40%, que avanza a un tipo progresivo después de años de ser remitente-recurrente. La edad, al iniciarse la enfermedad, y el sexo suelen ser indicadores del curso de la enfermedad a largo plazo. Algunos estudios señalan que una edad inicial inferior (más joven) implica un pronóstico más favorable; otros estudios manifiestan que el inicio a una edad tardía (es decir, más de 55 años), particularmente en los hombres, puede originar la progresión de la enfermedad.

 En resumen, la enfermedad varía desde tipos muy leves hasta estados de progreso continuo y estados de intermitencia.

Al afectar la EM de manera tan distinta es muy difícil hacer generalizaciones sobre lo que sucederá en cuanto a la discapacidad.

Las estadísticas señalan que dos de cada tres personas con EM no están inhabilitadas para caminar, pero requieren de bastón u otro tipo de ayuda  como el andador o la silla de ruedas para evitar el desgaste de energías.

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 -   raducido y adaptado de: Multiple Sclerosis Society Australia. Australia. 2004.
-  Traducido y adaptado de: “All about Multiple Sclerosis.” Multiple Sclerosis Association of America . USA.2003.
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Traducido y adaptado de: “ Multiple Sclerosis. The Process and Medical Treatments” MSAA. USA.2002.
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Traducido y adaptado de: “Multiple Sclerosis, what you should know”. USA,  2001. The Brain Matters.

-     Traducido y adaptado de: “Well along the way…” USA, 2001. Berlex Laboratories, Inc.
-     Traducido y adaptado de: “MS Learning System”. USA, 2002. Biogen, Inc.
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Traducido y adaptado de: “About Multiple Sclerosis”. USA, 2000. National Multiple Sclerosis Society.
-      Adaptado de: Fundación Española de Esclerosis Múltiple “Esclerosis Múltiple”. España, 2000”.